Algunas de las más conocidas son el miedo a los aviones, a los espacios cerrados, a las alturas o a las arañas hay otras muchas fobias, muy extendidas y que en muchos casos limitan o condicionan mucho la vida de quien las padece.
yo personalmente he tratado casos de:
miedo a los espacios abiertos (agorafobia)
miedo a conducir (amaxofobia) (muy frecuente)
miedo a las agujas, (belonofobia) particularmente a las jeringuillas
miedo a los perros
miedo a la oscuridad
miedo a los aviones
miedo a los barcos
miedo al agua (mar, rio, piscina, bañera)
miedo a las cucarachas
miedo a vomitar (emetofobia)
miedo al dentista
miedo al viento (anemofobia)
miedo a las tormentas (brontofobia)
miedo al miedo
y otros muchos, de forma menos masiva, sin embargo la extrañeza del agente fóbico, o sea de aquello que produce miedo, no debe ser tenida en cuenta, da lo mismo tener miedo a la oscuridad que a un avión, o a una cucaracha, la fobia es un tipo de relación que se establece con un un elemento, que está corrupta por interferencias más o menos conocidas. Esa relación es lo que hay que modificar y no al sujeto, ni a al agente fóbico. La forma más eficaz para superar las fobias, sin necesidad de pasar por el doloroso trance que suponen las exposiciones, es la hipnosis.
Pequeños artículos relacionados con la hipnosis aplicada a dejar de fumar, el tabaco, las dietas, la ansiedad y otros problemas frecuentes.
Mostrando entradas con la etiqueta fobias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fobias. Mostrar todas las entradas
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Fobias Frecuentes
Etiquetas:
agorafobia,
amaxofobia,
ansiedad,
belonofobia,
brontofobia,
emetofobia,
fácil,
fobias,
hipnosis,
miedos
jueves, 5 de mayo de 2011
¿Lo mío es una fobia?
Mucha gente dice que no tiene una fobia, que sólo es que no puede con las cucarachas o con cualquier otra cosa.
Nos interesa saber que factores determinan si uno padece una fobia o no.
Lo primero es si las sensaciones de miedo que tenemos asociadas a un estímulo, responden a un planteamiento razonable. si no es así ya tenemos un indicio de fobia, (aunque siendo, también puede haber fobia, luego este criterio es para confirmar y no para descartar)
Si las sensaciones nos producen una pérdida de control, esto es que nos obligan a actuar de forma distinta a la que nuestra voluntad nos indicaría, ahi hay una fobia.
Si los estímulos indirectos relacionados con el agente fóbico nos producen las mismas sensaciones que el propio agente, ahi hay una fobia, segurísimo.
Pero más allá de la definición el hecho concreto práctico es que si un miedo nos hace sufrir, sea fobia o no debe ser controlado, o eliminado apra vivir mejor.
Nos interesa saber que factores determinan si uno padece una fobia o no.
Lo primero es si las sensaciones de miedo que tenemos asociadas a un estímulo, responden a un planteamiento razonable. si no es así ya tenemos un indicio de fobia, (aunque siendo, también puede haber fobia, luego este criterio es para confirmar y no para descartar)
Si las sensaciones nos producen una pérdida de control, esto es que nos obligan a actuar de forma distinta a la que nuestra voluntad nos indicaría, ahi hay una fobia.
Si los estímulos indirectos relacionados con el agente fóbico nos producen las mismas sensaciones que el propio agente, ahi hay una fobia, segurísimo.
Pero más allá de la definición el hecho concreto práctico es que si un miedo nos hace sufrir, sea fobia o no debe ser controlado, o eliminado apra vivir mejor.
Exposición en las fobias, ¿sí o no ?
Entendemos por exposición a la situación en la que se enfrenta a la persona, poniéndola en contacto directo con aquella situación, u objeto que le produce miedo,
Aunque está demostrada la eficacia de las terapias por exposición al agente fóbico, nuestro empecinamiento en alejar a los pacientes del sufrimiento hace que prefiramos trabajar sin el inconveniente de tener que ir aplacando los inevitables escalones de angustia y temor que se padecen en los procesos de exposición.
La hiposis, como método para resolver el vínculo fóbico que se haya establecido con un agente cualesquier, permite crear las vivencias necesarias de forma controlada desde el principio, haciendo que ni la ansiedad, ni el descontrol puedan adueñarse del paciente en ningún momento, por lo que la tranquilidad en el proceso está garantizada.
Dependiendo de la fobia el proceso requiere de enseñanzas paralelas a la inducción hipnótica o no, pero en todos los casos se pasa indefectiblemente por una vivencia placentera y una redistribución de los esquemas de pensamiento y de los prejuicios.
Por lo tanto la exposición según nuestro criterio terapéutico, queda reservada a la etapa de comprobación, al momento en el que la persona ya se siente segura y decide que quiere "ver" o "mostrar" lo bien que está lo capaz que es, o hasta donde llega.
Aunque está demostrada la eficacia de las terapias por exposición al agente fóbico, nuestro empecinamiento en alejar a los pacientes del sufrimiento hace que prefiramos trabajar sin el inconveniente de tener que ir aplacando los inevitables escalones de angustia y temor que se padecen en los procesos de exposición.
La hiposis, como método para resolver el vínculo fóbico que se haya establecido con un agente cualesquier, permite crear las vivencias necesarias de forma controlada desde el principio, haciendo que ni la ansiedad, ni el descontrol puedan adueñarse del paciente en ningún momento, por lo que la tranquilidad en el proceso está garantizada.
Dependiendo de la fobia el proceso requiere de enseñanzas paralelas a la inducción hipnótica o no, pero en todos los casos se pasa indefectiblemente por una vivencia placentera y una redistribución de los esquemas de pensamiento y de los prejuicios.
Por lo tanto la exposición según nuestro criterio terapéutico, queda reservada a la etapa de comprobación, al momento en el que la persona ya se siente segura y decide que quiere "ver" o "mostrar" lo bien que está lo capaz que es, o hasta donde llega.
Etiquetas:
ansiedad,
exposición,
fobias,
hipnosis
Suscribirse a:
Entradas (Atom)