Todos creemos distinguir cuando algo es cierto y cuando no, vemos la realidad y la entendemos...
Es cierto que nuestra razón entiende, a veces incluso antes de que nos demos cuenta, como si la intuición le echara un cable. Pero no es menos cierto que ese entendimiento es sólo consciente y limitado, y también es cierto que incluso lo que sabemos, podemos dejarlo a un lado cada vez que nos de la gana. Y así lo hacemos muchas veces.
Sin embargo un principio básico de la hipnosis clásica dice que el cerebro no distingue realidad y ficción, y es cierto, en realidad es más exacto decir que nuestro subconsciente no distingue entre imaginación y vivencia. Esa incapacidad para distinguir es la que nos permite llorar en el cine, excitarnos sin que nadie nos toque, y casi saborear un plato antes incluso de comprar los ingredientes.
Todos hemos llorado en el cine, y todos sabemos desde mucho antes de ir a cualquiera de las sesiones de la película que sea, que lo que vamos a ver es una ficción, excluyamos el genero documental para no despertar suspicacias, y quedémonos en fantasías como Bambi, o la que se le ocurra al lector. Bambi es un ejemplo fabuloso porque es tan obvio que es de ficción que hasta son dibujos animados. Sin embargo uno se deja llevar, se identifica con los personajes, o los entiende por lo menos, no piensa constantemente en las sufridas manos de los cientos de dibujantes a sueldo del señor Disney, ni en que en realidad está en un cine con mucha gente y que allí no hay ningún ciervo, ni conejito "ni leches", sino que todo es una ficción, en absoluto, uno se lo va creyendo todo, hasta el olor de las frutas frescas que uno aunque no lo sienta, lo entiende.
Y desde luego la muerte de la mamá de Bambi, que ni se ve, pero ayyyyy!!!! a cuántos millones de niños no nos habrá dolido ese momento, ese sonido de los disparos, y muchísimos de nosotros, niños (aunque yo vi Bambi por primera vez a los 18 años) lloramos sin dudar que aquello que nos daba pena no era un cuento, sino un drama real y espantoso. La verdad es que da igual si la mente es de un niño o de un adulto y si está viendo, Bambi, Titanic, Qué bello es vivir! o La Jungla De Cristal, cada uno tiene su sensibilidad, y sus circunstancias, pero cuando algo nos emociona, o nos excita no tiene porqué ser real. Nadie duda sobre la integridad de Leonardo Di Caprio, sin embargo a su muerte en Titanic decenas de millones de mujercitas y hombrecitos de todo el planeta lagrimearon como el que más... ¿alguno de ellos desconocía los detalles del rodaje de la película, el curriculum de Leo, o hasta que punto se habían inventado escenarios y cosas de una y otra naturaleza mediante tecnología? por supuesto que no, pero lo dejaban a un lado, y se centraban en sentir. La Ansiedad a menudo genera un estado de abstracción de la realidad muy leve, en el que sin entrar necesariamente en delirios ni tratarse de algún tipo de conducta esquizoide, si que se nubla el juicio racional, y se evalúa la realidad en función de una sensibilidad propia y concreta de un momento, sin atender a lo que " de verdad se está viviendo ".
Cómo precisamente la ansiedad proviene muchas veces de asociaciones irracionales, mediante experiencias igualmente inconscientes, mediante el uso de la hipnosis, podemos modificar la percecpción de algunas partes o del todo ansiógeno y obtener así grandes éxitos.
Pequeños artículos relacionados con la hipnosis aplicada a dejar de fumar, el tabaco, las dietas, la ansiedad y otros problemas frecuentes.
jueves, 5 de mayo de 2011
¿Lo mío es una fobia?
Mucha gente dice que no tiene una fobia, que sólo es que no puede con las cucarachas o con cualquier otra cosa.
Nos interesa saber que factores determinan si uno padece una fobia o no.
Lo primero es si las sensaciones de miedo que tenemos asociadas a un estímulo, responden a un planteamiento razonable. si no es así ya tenemos un indicio de fobia, (aunque siendo, también puede haber fobia, luego este criterio es para confirmar y no para descartar)
Si las sensaciones nos producen una pérdida de control, esto es que nos obligan a actuar de forma distinta a la que nuestra voluntad nos indicaría, ahi hay una fobia.
Si los estímulos indirectos relacionados con el agente fóbico nos producen las mismas sensaciones que el propio agente, ahi hay una fobia, segurísimo.
Pero más allá de la definición el hecho concreto práctico es que si un miedo nos hace sufrir, sea fobia o no debe ser controlado, o eliminado apra vivir mejor.
Nos interesa saber que factores determinan si uno padece una fobia o no.
Lo primero es si las sensaciones de miedo que tenemos asociadas a un estímulo, responden a un planteamiento razonable. si no es así ya tenemos un indicio de fobia, (aunque siendo, también puede haber fobia, luego este criterio es para confirmar y no para descartar)
Si las sensaciones nos producen una pérdida de control, esto es que nos obligan a actuar de forma distinta a la que nuestra voluntad nos indicaría, ahi hay una fobia.
Si los estímulos indirectos relacionados con el agente fóbico nos producen las mismas sensaciones que el propio agente, ahi hay una fobia, segurísimo.
Pero más allá de la definición el hecho concreto práctico es que si un miedo nos hace sufrir, sea fobia o no debe ser controlado, o eliminado apra vivir mejor.
Exposición en las fobias, ¿sí o no ?
Entendemos por exposición a la situación en la que se enfrenta a la persona, poniéndola en contacto directo con aquella situación, u objeto que le produce miedo,
Aunque está demostrada la eficacia de las terapias por exposición al agente fóbico, nuestro empecinamiento en alejar a los pacientes del sufrimiento hace que prefiramos trabajar sin el inconveniente de tener que ir aplacando los inevitables escalones de angustia y temor que se padecen en los procesos de exposición.
La hiposis, como método para resolver el vínculo fóbico que se haya establecido con un agente cualesquier, permite crear las vivencias necesarias de forma controlada desde el principio, haciendo que ni la ansiedad, ni el descontrol puedan adueñarse del paciente en ningún momento, por lo que la tranquilidad en el proceso está garantizada.
Dependiendo de la fobia el proceso requiere de enseñanzas paralelas a la inducción hipnótica o no, pero en todos los casos se pasa indefectiblemente por una vivencia placentera y una redistribución de los esquemas de pensamiento y de los prejuicios.
Por lo tanto la exposición según nuestro criterio terapéutico, queda reservada a la etapa de comprobación, al momento en el que la persona ya se siente segura y decide que quiere "ver" o "mostrar" lo bien que está lo capaz que es, o hasta donde llega.
Aunque está demostrada la eficacia de las terapias por exposición al agente fóbico, nuestro empecinamiento en alejar a los pacientes del sufrimiento hace que prefiramos trabajar sin el inconveniente de tener que ir aplacando los inevitables escalones de angustia y temor que se padecen en los procesos de exposición.
La hiposis, como método para resolver el vínculo fóbico que se haya establecido con un agente cualesquier, permite crear las vivencias necesarias de forma controlada desde el principio, haciendo que ni la ansiedad, ni el descontrol puedan adueñarse del paciente en ningún momento, por lo que la tranquilidad en el proceso está garantizada.
Dependiendo de la fobia el proceso requiere de enseñanzas paralelas a la inducción hipnótica o no, pero en todos los casos se pasa indefectiblemente por una vivencia placentera y una redistribución de los esquemas de pensamiento y de los prejuicios.
Por lo tanto la exposición según nuestro criterio terapéutico, queda reservada a la etapa de comprobación, al momento en el que la persona ya se siente segura y decide que quiere "ver" o "mostrar" lo bien que está lo capaz que es, o hasta donde llega.
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El Ciclo Fóbico
Hay tanto escrito sobre el orígen de las fobias, que no es necesario abundar más en prolijas explicaciones, además de que la utilidad de esa prospección, individual o colectiva, sólo tiene sentido como herramienta para el desarrollo de medidas preventivas, o de planes de educación, y ninguno de esos es nuestro cometido. El que sí es nuestro cometido, es el de ayudar a quienes padecen una fobia a superarla, es decir, neutralizar el sufrimiento, y ser capaz de exponerse al "agente fóbico" o lo que es lo mismo a aquello que produce miedo.
Ahora veremos cuál es el proceso en terminos generales que siguen nuestro organismo y nuestra mente cuando juntos nos hacen la trastada de "crearnos una fobia" , repetimos que las causas son indiferentes en este pequeño resumen nos ocupamos del proceso nada más.
Aunque caben muchos detalles y factores externos, no sobra nada en este pequeño diagrama circular.
la exposición es el momento en que estamos en contacto físico con aquello que nos genera, o generará miedo, o que tomamos conciencia de ello, cuando el contacto es indirecto, o sea cuando se trata de algo que nos cuentan o nos imaginamos.
el temor es una respuesta irracional de nuestro cerebro, ante algo desconocido o descontrolado, que puede tener una base racional por ejemplo que se sepa positivamente que lo que se teme es posible, como por ejemplo temer que el avión en que viajamos sufra un accidente. la racionalidad de la base del miedo no nos importa, si lo hace el temor, la inquietud, la zozobra espiritual y la sensación de impotencia que la siguen. ese es el temor.
La respuesta motora son los cambios físicos que sufre el organismo como medida de "adaptación" o corrección de la situación en la que se encuentra ( esto es expuesto a algo que le causa temor)
esta respuesta suele consistir, en correr, desmayarse, o generar un elevado nivel de tensión muscular y ansiedad.
El mecanismo de escape es el proceso que con posterioridad a la exposición desencadena de forma natural el organismo para equilibrar sus funciones. Es la calma después de la tormenta, este proceso ralentiza las funciones cerebrales y permite analizar "tranquilamente" lo sucedido.
La evaluación posterior aunque se vive como un proceso tranquilo en verdad forma parte del mecanismo de escape, es un refuerzo positivo que el cerebro usa para fortalecer la idea de supervivencia y conservación. es en este momento en el que se genera una asociación entre el sufrimiento padecido y el "agente fóbico" al que se ha estado expuesto.
El asentamiento es el tiempo en el que esa asociación no se ve afectada por nuevas exposiciones y o se ve reforzada por nuevas evaluaciones o reseñas de lo acontecido, normalmente cuando algo nos recuerda la situación vivida, o cuando nosotros mismos la revivimos para contarla, por ejemplo.
el temor previo es lo que queda como concepto resumen de todo el proceso en el cerebro, es un prejuicio que nos advierte de que en situaciones x lo pasaremos mal, sin argumentar ni como ni porqué es como una idea fija que trasciende cualquier analisis, es nuestra experiencia asentada.
ese es el ciclo. pronto más detalles.
Ahora veremos cuál es el proceso en terminos generales que siguen nuestro organismo y nuestra mente cuando juntos nos hacen la trastada de "crearnos una fobia" , repetimos que las causas son indiferentes en este pequeño resumen nos ocupamos del proceso nada más.
Aunque caben muchos detalles y factores externos, no sobra nada en este pequeño diagrama circular.la exposición es el momento en que estamos en contacto físico con aquello que nos genera, o generará miedo, o que tomamos conciencia de ello, cuando el contacto es indirecto, o sea cuando se trata de algo que nos cuentan o nos imaginamos.
el temor es una respuesta irracional de nuestro cerebro, ante algo desconocido o descontrolado, que puede tener una base racional por ejemplo que se sepa positivamente que lo que se teme es posible, como por ejemplo temer que el avión en que viajamos sufra un accidente. la racionalidad de la base del miedo no nos importa, si lo hace el temor, la inquietud, la zozobra espiritual y la sensación de impotencia que la siguen. ese es el temor.
La respuesta motora son los cambios físicos que sufre el organismo como medida de "adaptación" o corrección de la situación en la que se encuentra ( esto es expuesto a algo que le causa temor)
esta respuesta suele consistir, en correr, desmayarse, o generar un elevado nivel de tensión muscular y ansiedad.
El mecanismo de escape es el proceso que con posterioridad a la exposición desencadena de forma natural el organismo para equilibrar sus funciones. Es la calma después de la tormenta, este proceso ralentiza las funciones cerebrales y permite analizar "tranquilamente" lo sucedido.
La evaluación posterior aunque se vive como un proceso tranquilo en verdad forma parte del mecanismo de escape, es un refuerzo positivo que el cerebro usa para fortalecer la idea de supervivencia y conservación. es en este momento en el que se genera una asociación entre el sufrimiento padecido y el "agente fóbico" al que se ha estado expuesto.
El asentamiento es el tiempo en el que esa asociación no se ve afectada por nuevas exposiciones y o se ve reforzada por nuevas evaluaciones o reseñas de lo acontecido, normalmente cuando algo nos recuerda la situación vivida, o cuando nosotros mismos la revivimos para contarla, por ejemplo.
el temor previo es lo que queda como concepto resumen de todo el proceso en el cerebro, es un prejuicio que nos advierte de que en situaciones x lo pasaremos mal, sin argumentar ni como ni porqué es como una idea fija que trasciende cualquier analisis, es nuestra experiencia asentada.
ese es el ciclo. pronto más detalles.
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